En su biblioteca más cercana. Libros, películas y otros recursos sobre la Guerra de Secesión.

Me pide mi amigo, el director de “Los papeles de Pedro Morgan”, Carlos Rilova, le escriba un artículo sobre la Guerra Civil Norteamericana, más conocida en estos pagos como Guerra de Secesión y su reflejo en las bibliotecas públicas. No deja de sorprenderme la propuesta pues, aunque sé que es uno de los temas preferidos de Carlos, no tiene mucha predica entre los usuarios de las bibliotecas. De todas maneras me intrigó la cuestión y quiero responder al reto tomándomelo como una cuestión profesional, intentando responder a una pregunta lanzada por un usuario sobre un tema concreto y su reflejo en los fondos y en el movimiento de la Red de Bibliotecas  Públicas de Euskadi, que es la que conozco.

Comenzando por los fondos, pronto se da uno cuenta que la oferta no es muy amplia, seguramente porque la demanda tampoco lo es. Hoy en día en las bibliotecas tratamos de complacer los gustos y demandas de los usuarios, siempre que no se trate de solicitudes extravagantes. El fondo bibliográfico de nuestras bibliotecas, como decía, es más bien pobre en cuanto a recursos para hacer frente a una investigación sobre el tema, pero para aquel usuario que se proponga un acercamiento o un estudio somero sobre el mismo algo hay.

La oferta que nos realizan las editoriales en castellano y en euskera tampoco es muy extensa, prácticamente todo lo que se ha publicado se encuentra en nuestros fondos.

En cuanto al tratamiento del tema,  varias son las fuentes a las que podemos acudir: trabajos de investigación histórica, la literatura y el cine.

Los trabajos de investigación históricas son los más abundantes y casi la mayoría proceden de traducciones de libros norteamericanos y de historiadores consagrados. El fondo es limitado, la demanda no es muy exigente y la oferta editorial menos. Raras son las ediciones hispanas como el ensayo de Jesús Hernández Norte contra Sur publicado por Inédita en el año 2008 y que contó con una crítica excepcional. También hay que tener en cuenta que muchos de los investigadores recurren a las fuentes originales en inglés y que la oferta de Internet, en este asunto, es  desbordante.

La literatura de la guerra civil americana tiene un reflejo más amplio en nuestras estanterías que los ensayos históricos al gozar de un público mucho más amplio que el de estos. Deberíamos destacar a los clásicos como Faulkner que, a pesar de que sus novelas ambientas en esa guerra no son muy numerosas, creo recordar que solo Los Invictos transcurre íntegramente en este escenario, sí lo son las consecuencias de ella que se verán reflejadas en casi toda su producción literaria. También Walt Whitman nos dejó su poemario sobre la guerra civil en Días  cruciales en América. Un clásico que se ha hecho imprescindible  formando parte de casi todas las colecciones de literatura juvenil.  Es La roja insignia del valor de Stephen Crane quizá el primer libro de esta temática con vocación antimilitarista y en la que se destaca el sufrimiento de los soldados frente a la épica de las batallas.

En cuanto a la novelística más reciente, se nota un mayor interés por las editoriales hispanoamericanas en tratar este tema., aumentando la oferta y por lo tanto su presencia en los estantes de nuestras biblioteca. Si hasta comienzos de este siglo la oferta se reducía al tan recurrido Norte contra Sur (Grijalbo, 1986) de John Jakes, de la que se hizo una famosa serie de televisión, o la biografía de Lincoln de Gore Vidal, será a partir de esta fecha cuando autores nuevos empiecen a poblar nuestros anaqueles;  Robert J. Mrazek  y su Oro de Stonewall Jackson,(Valdemar, 2001), libro al que se hacía referencia en un número anterior de una de las páginas ligadas a esta revista -La novela antihistórica de septiembre de 2010- y por lo tanto no vamos a repetirnos, el tan celebrado “La larga marcha” (Roca, 2006) de Edgar Lawrence Doctorow donde narra la salvaje campaña del general Sherman hacia el interior de las dos Carolinas y Atlanta  y las elogiadas Dioses y generales y Angeles asesinos de los Shaara, padre e hijo, ésta última ganadora de un Pulitzer.

A modo de anécdota, comentaremos que también son muchas las novelas rosas, género sorprendentemente en boga,  que utilizan como escenario la Guerra de Secesión, pero en éstas la escenografía apenas aporta nada, generalmente solo sirve para  desarrollar una historia, siempre la misma, en la que, como en los viejos teatros, solo cambian los telones pintados de fondo.

El cine, por el contrario, es el medio en el que mayor presencia tiene el tema al que nos estamos refiriendo. Hollywood siempre se preocupó mucho de exportar su visión de la historia americana y, de hecho, el imaginario popular mantiene esa idea épica del Western o de la Segunda Guerra Mundial que la industria cinematográfica norteamericana, que salvo contadas excepciones, se cuido muy mucho de manipular.

Son muchos los Westerns que hacen referencia a la guerra civil americana o que tienen por marco histórico este hecho bélico, como  El bueno, el feo y el malo, pero en este artículo nos vamos a referir exclusivamente a las que tienen por tema la propia guerra.

Dentro de los clásicos podemos disfrutar desde la tronchante El maquinista de la General de Buster Keaton pasando por la oscarizada Lo que el viento se llevó basada en la novela homónima de Margaret Mitchell y acabando en la mítica y tan admirada Misión de audaces de John Ford. En las últimas décadas el tratamiento épico ha dejado paso a un estilo más acorde con la corrección política de los tiempos, un buen ejemplo de ello es Tiempos de Gloria [Glory] dirigida por Edward Zwick, basada en la historia del Regimiento nº 54 de Massachusetts formado por hombres voluntarios y de raza negra o Cold Mountain basada en el libro Monte Frío de Charles Frazier sobre los turbios asuntos en la retaguardia. En nuestras videotecas también podemos encontrar cintas como Gettysburg: un docudrama realizado con imágenes reales de la batalla que periódicamente se representa por grupos de interpretación histórica y cuyo guión deja mucho que desear y que no hay que confundir con Gettysburg(1993) la gran producción de Ronald F. Maxwell basada en el libro Angeles asesinos antes mencionado y su segunda parte Dioses y Generales que inexplicablemente no encontraremos en nuestra red de bibliotecas.

En el apartado cómic, y para no aburrir al personal, me referiré exclusivamente a la imprescindible colección del Teniente Blueberry y su serie La  Juventud de Blueberry.

Para finalizar este artículo echemos un vistazo a la blogosfera donde destacaría dos blogs:  El bloc de notas, donde podemos encontrar información sobre esta guerra y su impronta en la literatura y el cómic y el imprescindible Blog  dedicado al cine bélico e Histórico (http://major-reisman-cine-belico.blogspot.com/search?q=gettysburg) del  Major Reisman.

Como vemos, hay donde elegir para pasar un buen rato, es cierto que hay carencias pero trataremos de superarlas en los próximos meses y si alguien echa algo en falta no dude en acercarse a la biblioteca más próxima y realizar la consiguiente desiderata.

Kote Guevara (Biblioteca Municipal de Hondarribia)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s